La Oruga le dice entonces a Alicia que comiendo una parte de la seta en la que está sentado la hará crecer, y del otro lado, menguar”.

Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol.

No son pocas las veces que, desde la sabiduría popular hasta las esferas más culturetas, vemos como una seta sirve de llave para realizar un cambio, un viaje místico de nuestra psyché o una alucinación. La seta: símbolo de lo fantástico, de lo chamánico o de lo psicodélico. Hogar de los seres elementales de la naturaleza. Alimento, flor, veneno y mil cosas más. La seta: crisol de culturas, generaciones, realidades y creencias.

En los inicios, cuando Monster FX solo era un pequeño laboratorio de pruebas, el psylocibe siempre tuvo un sentido muy especial. Siendo en repetidas ocasiones motivo de estudio y símbolo de la casa. Hoy, cuando la realidad llama a nuestra puerta constantemente (y no es para darnos la bienvenida), cuando lo mágico comparte vida con la comunicación en red, cuando las casas viven el minimalismo más aséptico y los hogares  carecen de rincones misteriosos. Hoy, me complace presentaros a:

The Psilocybe Lamp.

Con The Psilocybe Lamp ya no tendrá problemas de realidad, muy pronto la magia se apoderará de todos los rincones y la puerta a todos esos mundos imaginables se abrirá. Solo tiene que encender la “bombilla” y dejarse llevar.

Quien me iba a decir a mi que, al final, mis tags juveniles se convertirían en lámparas físicas.

¡Graffitti or die!